Mariana Enríquez

Mariana Enríquez: ‘Cosas que perdimos en el fuego’

La argentina Mariana Enríquez, una de las voces jóvenes más personales en español y autora de la excelente novela ‘Nuestra parte de noche’, nos introduce con este inquietante y provocador relato en una distopía donde un movimiento clandestino de mujeres sueña con un ‘mundo ideal de hombres y monstruas’.

Edmond-Hamilton

Edmond Hamilton: ‘Exilio’

Ahora que están (otra vez) tan de moda los bucles y las paradojas espacio-temporales conviene volver sobre un cuento clásico entre los clásicos de la ciencia-ficción, que, por si fuera poco, también aborda asuntos metaliterarios y hasta religiosos y tiene un planteamiento tan interesante y fecundo que no es de extrañar que al lector se le queden cortos los hilos que Hamilton saca de su propia ficción.

Kurt Vonnegut

Kurt Vonnegut: ‘Harrison Bergeron’

Este relato tan extraordinario como incisivo revela a Vonnegut como un visionario un tanto desmadrado (aunque todo está por verse) y nos muestra un mundo futuro donde el igualitarismo se aplica legalmente y por la fuerza a toda la población, condenada por tanto a la mediocridad y el tedio y también a una indolencia absoluta que la priva hasta de sentir el horror de su existencia.

Arthur C. Clarke

Arthur C. Clarke: ‘La Estrella’

No tenemos dudas de la capacidad imaginativa de Arthur C. Clarke y tampoco de su talento para enfrentar al lector de ciencia-ficción con situaciones e interrogantes tan afiladas como abismales, pero embarcar en el año 3500 a un astrofísico jesuita en una nave espacial para enfrentarlo a una pavorosa pérdida de la fe (que no de la creencia) en Dios es una de las mayores osadías de una trayectoria creativa por otra parte descomunal.