Onetti

Juan Carlos Onetti: ‘El cerdito’

Para un mundo con una sensibilidad ‘disney’ tan a flor de piel que la sola idea de asociar infancia y maldad es un anatema, este relato tan breve como implacable de Onetti es una bofetada muy muy merecida

Doris Lessing

Doris Lessing: ‘Una casa de verano’

Se reconoce a una autora de raza cuando a partir de una anécdota aparentemente insignificante es capaz de construir un significado pleno. Una ruina, el juego de una niña y la observación detallada y animosa de la autora tejen un pequeño mundo donde una realidad simulada importa más que los esfuerzos reales por reconstruir una ciudad devastada por la guerra.

Agustina Bazterrica

Agustina Bazterrica: ‘Teicher vs Nietzsche’

He aquí el relato argentino quintaesencial: un divorciado resentido y sabidillo aguarda la hora del inicio de un partido Boca-River en la compañía no deseada del gato de su exmujer, de nombre Nietzsche (el gato, claro), mientras la tragedia rueda hacia él como un balón perdido ¿o no tanto? Naturalmente, lo más argentino de esta función es la mirada socarrona y nihilista de Bazterrica.

Lorrie Moore

Lorrie Moore: ‘Cómo convertirse en escritora’

Decía Cela que una cosa muy importante y terapéutica en esta vida es tener ‘un sentido deportivo de la existencia’. Eso mismo (se) lo aplica Lorrie Moore en esta amarga y sin embargo divertida confesión sobre los anhelos y los fracasos de quienes deciden que el deseo de escribir es lo único que verdaderamente les merece la pena, y mucha pena muchas veces.

Anton Chéjov

Anton Chéjov: ‘El niño maligno’

No deja de ser este cuento un apunte, un entretenimiento del maestro ruso, pero es una pequeña gema y cuando al final nos muestra el momento más feliz de un noviazgo bastante angustioso no podemos sino sentir lástima por la desdichada pareja.

Peri-Rossi

Cristina Peri-Rossi: ‘Recitales de poesía’

Cristina Peri-Rossi es una magnífica cuentista en prosa, pero puede ser extraordinaria en este ejemplo de poesía narrativa, una historia con tono de diario íntimo al que la cadencia del verso le otorga un ritmo casi de danzón cubano que además subraya el humor que baña el relato y afina la mirada poco piadosa de la escritora.

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges: ‘Emma Zunz’

En esta historia criminal del maestro Borges podemos casi sentir el aliento del narrador sobre el personaje, tan minuciosamente seguido, tan pulcramente mostrados sus actos, que resulta evidente que el escritor, más que contar lo que hace la huérfana protagonista de esta historia, está dirigiéndola, destinándola, empujándola.

Clarice Linspector

Clarice Linspector: ‘Felicidad clandestina’

Este prodigio de relato corto, probablemente autobiográfico, es una cuidadosa, efectiva y muy emocional revisión de un cuento esencial, donde un ogro sádico muestra y enseguida escamotea a la protagonista un tesoro. La forma en que esta finalmente lo disfruta demuestra cuánto lo merecía.

Máximo Gorki

Máximo Gorki: ‘Boles’

La Teresa de este relato de Gorki es uno de esos personajes que se quedan dentro del lector por mucho tiempo: grande y tosca por fuera, frágil y tierna por dentro, y capaz de superar esos opuestos con una resolución tan necia y desesperada como eficaz, al menos para ella.